Este blog está destinado especialmente a vosotros, mis alumnos y alumnas. Así pues, la idea nace con el propósito de introducir, de manera constante y permanente, las nuevas tecnologías en nuestra área y en nuestras vidas. Pero no sólo eso, el objetivo fundamental se centra en poder desarrollar la creatividad y la autonomía personal a la hora de aprender Lengua Castellana y Literatura. Para ello, os proporcionaré materiales y recursos variados para que investiguéis por vuestra cuenta y os sintáis protagonistas en vuestra propia educación. Mientras, sed felices.

domingo, 14 de febrero de 2016

MONTAIGNE. CAPÍTULO XXVI

La educación parece consistir en un continuo ruido en nuestros oídos, como quien estuviera vaciando algo en un embudo, y nuestro deber fuera solo repetir lo que nos han dicho. Yo quisiera que el maestro corrigiera esto, y desde el primer momento, según el alcance espiritual del discípulo, comenzase a mostrarle las cosas, haciéndoselas gustar, escoger y discernir por sí mismo, a veces mostrándole el camino y a veces dejándole en libertad de buscarlo. Tampoco quiero que el maestro sea el único que invente y hable: es necesario que oiga a su discípulo hablar a su vez. Sócrates, y más tarde Arquesilao, hacían hablar primero, y después hablaban ellos. Bueno es que haga correr a su discípulo ante sus ojos para juzgar su energía y ver hasta qué punto se debe ajustar el ritmo y acomodarlo a sus fuerzas. Si no hay proporción adecuada se desperdicia todo esfuerzo; saber escoger la proporción justa, y conducirse con acierto y mesura es una de las labores más difíciles que conozco: es cosa de un espíritu superior y fuerte saber condescender con los hábitos de la infancia al mismo tiempo que se los controla. Yo camino con mayor seguridad y firmeza al subir que al bajar. No es raro que aquellos que, como es usual entre nosotros, tratan en una misma clase y con reglas similares de dirigir espíritus diferentes y de diversas medidas y formas, encuentren apenas dos o tres alumnos, de todo un pueblo de muchachos, que saquen algún fruto de la educación recibida. Que el maestro pregunte al discípulo no sólo las palabras de la lección, sino el sentido y la sustancia; y que juzgue del provecho que ha logrado, no por lo que el alumno tenga en la memoria, sino por su conducta. Que haga que el niño explique lo aprendido de cien maneras diferentes y acomodándolo a cien casos distintos, para que pueda verse si recibió bien la enseñanza y la hizo suya, juzgando sus progresos según el método pedagógico de Sócrates. Es signo de crudeza e indigestión arrojar la carne tal como uno se la comió; el estómago no hizo su trabajo si no transforma la sustancia y la forma de lo que recibió para alimentarse. 

1º) Explique con sus palabras el sentido del texto e indique el tema. 

2º) Exprese su valoración personal sobre el temas del texto y ralaciónelo con otras manifestaciones artísticas o temas de actualidad. 

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